
En el canto de mi memoria
Resuena tu voz desnuda
Tu ser no está aquí ahora
Vaga por esferas negras
Todo tu pasado es hoy
¿Mañana quién serás?
Son tantos los días
Sin la presencia de tu cuerpo
Extraño el hedor de las uvas
cuando empieza la primavera
sin soles verdaderos.
¿En qué lugar quedaron tus sueños?
Llora tu corazón doliente
Sigilosa me acerco a tu temblor naciente
Abrazo tu tristeza, abrigo la lágrima caída
del precipicio que vas creándote de a poco
Me pedís que no te deje ahora
pero a veces me despido
y al día siguiente llueve tu ser.
Y mi pecho de mujer desde sus entrañas
te provoca, te convoca
te abandona y te recibe.
Nuestro amor yace entre sábanas gastadas
de encuentros y despedidas.
Es el corazón el que no puede olvidar.
Viviana F. Pelle