jueves, 6 de septiembre de 2007

Dos campanas


Cuando al unísono tañen dos campanas
dos corazones se reclaman
intentan ser vistos por el otro
cruzan sus miradas
obedecen a su instinto y a la piel
es así como se aman.
Si un día se alejan, lo hacen al mismo tiempo
y en sentido inverso
se desgasta el sonido de esas campanas
del comienzo
pierden su camino paralelo
y ninguno se lastima.
Pero cuando solo escuchas tu propia campana
y aún así el otro te obedece por soledad, por tedio
Cuando ese otro te abandona en el camino
aprende que has elegido solo tú
y debes saber al fin que es menos doloroso
saber escuchar bien y elegir el camino
del unísono tañer de dos campanas.

Viviana F. Pelle

2 comentarios:

Gustavo Tisocco dijo...

mágico y sutil poema.
Un abrazo Gus...

El dijo...

Maravilloso lo que una imagen despierta en la autora, que nos da un mensaje maravilloso, una lección de armonía.