
Un día descubrí la máquina de escribir de mi papá y la maquiné, la maniquíse, me puse a teclear tecleando el arte de este combinar las letras e intentar entenderme, hacer algo de lo que hacía mi papá. Un día empecé a jugar con la máquina de escribir. Un día no estaba la máquina y empecé a rellenar mis cuadernos de letras de cosas al pasar, sin sentido y un día le dí sentido a varios sueños y escribí poesía.

2 comentarios:
Dear Viviana... Me gustó tu breve narración del nacimiento de una poeta. Tanto que me hice seguidor tuyo e incorporar tu link a la lista de "Mis Amigos" en mi Blog, para ampliar lazos.
Saludos
que lindo eso Michaelangelo, gracias, me haré seguidora tuya también, gracias por visitar mi blog, saludos
Publicar un comentario en la entrada